La Agenda 2030 de las Naciones Unidas cuyo objetivo 14 es “Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible”, contempla en sus metas que para el año 2030 se haga un uso razonable de los recursos marinos a nivel mundial a través de la gestión de la pesca, la acuicultura y el turismo (ONU, 2016). Sin embargo, muchas acciones que se realizan en el mar, dificultan el cumplimiento de este objetivo, especialmente la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR) y las prácticas pesqueras destructivas; que impiden el restablecimiento las poblaciones de peces.
La Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR) corresponde a una serie de actividades ilícitas que perjudican los esfuerzos de conservación y ordenación de los ecosistemas marinos, afectando oportunidades sociales y económicas y produciendo efectos negativos sobre la seguridad alimentaria y la protección del medio ambiente. La Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) en el año 2001 propuso un Plan de Acción Internacional para prevenir, desalentar y eliminar la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (FAO, 2001).
Para combatir la pesca INDNR, que incluye pescar sin permiso, fuera de temporada o en zonas prohibidas, utilizar artes de pesca no permitidos, no respetar las cuotas de captura, la captura de especies protegidas o que no han llegado a su estado de madurez y, no declarar o dar información falsa sobre la captura (FAO, 2001); se debe “fortalecer el Sistema de Control y Vigilancia – SCV, en particular por parte de las instituciones superiores de auditoría y la función de fiscalización que corresponde al poder legislativo” (Naciones Unidas, 2016).
Considerando el incremento de eventos de Pesca INDNR, es urgente la implementación de medidas a nivel nacional, regional y mundial que combatan este delito trasnacional. Por esto, las autoridades policivas, administrativas y judiciales de carácter nacional en Colombia, adelantan desde el ámbito de sus competencias y jurisdicción, procedimientos de seguimiento, vigilancia y control (SVC) de estas actividades, de acuerdo con la legislación nacional vigente y tienen un interés abierto en el desarrollo de herramientas que faciliten y fortalezcan los procedimientos operativos en la jurisdicción nacional. Para ello el 30 de diciembre del año 2015 los miembros de la Mesa Nacional de Pesca Ilegal e Ilícita Actividad Pesca – MNPII, conformada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comisión Colombiana del Océano, Fiscalía General de la Nación, Armada Nacional, Dirección General Marítima, Unidad Administrativa Especial Migración Colombia y Parques Nacionales Naturales de Colombia, junto con la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca firmaron una circular externa conjunta con el fin de coordinar acciones efectivas y eficientes para mitigar esta problemática. Otras instituciones invitadas a participar fueron el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dirección de Protección de Servicios Especiales de la Policía Nacional, Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL de la Policía Nacional y Agencia Presidencial para la Cooperación Internacional.
Con este marco, se ha organizado el desarrollo de una guía de campo para el Seguimiento, Control y Vigilancia – SCV de la actividad pesquera marina en Colombia y una aplicación para medios electrónicos que facilitará la efectiva diligencia de los procedimientos que debe realizar el personal del cuerpo de Guardacostas y autoridades con competencias relacionadas con el SVC de las actividades de pesca y la protección de los recursos marinos.
¿Por qué es importante proteger los recursos pesqueros?
Más de la mitad de la población del mundo vive en las costas marinas y se relaciona de diferentes formas con el océano. Se sabe que el océano presta servicios de soporte, regulando el clima, es decir, si protegemos o promovemos el equilibrio de los sistemas marinos vamos a evitar inundaciones o sequías y podemos reducir aumento de la temperatura global. El océano también es una importante fuente de alimento y además aporta “servicios” culturales como la recreación. Sin embargo, los recursos marinos pueden acabarse o colapsar, afectando a las poblaciones humanas a nivel mundial.
Para garantizar que estas y las generaciones futuras tengan fuentes de alimento, transporte y recreación, se han creado medidas para salvaguardar a animales y plantas marinas, y para mantener una buena calidad en las aguas oceánicas. La fiscalización de la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (PINDNR) es una estrategia de protección.
Los recursos pesqueros, son la parte de los recursos hidrobiológicos susceptibles de ser extraídos o efectivamente extraídos, sin afectar la capacidad de renovación, con fines de consumo, procesamiento, estudio, u obtención de cualquier otro beneficio (Art. 7 Ley 13, 1990). Para lograr esto la AUNAP, regula la clasificación de la pesca; el modo de adquirir el derecho para ejercer la actividad; los artes y aparejos; las vedas y áreas de reserva; el registro general de pesca; la coordinación interinstitucional; las infracciones, prohibiciones y sanciones, entre otras.



