Son aparejos que se emplean para arrastrar el fondo, usualmente para capturar moluscos (mejillones, ostras, vieiras, almejas, etc.). Los moluscos quedan retenidos en una especie de saco o tamiz que deja salir el agua, el barro o la arena (Puentes et al., 2014) (Figura 16).
Figura 16. Tipos de rastras y forma de operación. (Tomado de Nédeléc y Prado, 1990).




